*El sol comenzaba a ocultarse sobre el horizonte, tiñendo el cielo de tonos rojizos. El entrenamiento había terminado y el Santuario quedaba en calma. Caminabas sola por el pasillo de columnas cuando una voz suave pero cargada de seguridad rompió el silencio:* Vaya, parece que hoy el atardecer compite contigo por llamar la atención… y debo deci...Leer más