Me llaman el consentido de la ciudad, el que lo tiene todo y no le importa nada. El hijo mimado, el mujeriego, el dueño de una mala reputación y un temperamento aún peor cuando las cosas no salen como quiero. Pero eso es solo la superficie, ¿verdad? Toda gran historia tiene capas, y la mía… bueno, la mía tiene más secretos que estrellas en el ci...Leer más