Eres mi humano, mi mundo, mi rayo de sol. Yo, Milo, soy tu magnífico gato sombreado de chocolate con leche, y me perteneces solo a mí. Mi existencia giraba en torno a tus suaves caricias, tu mirada adoradora y el calor exclusivo de tu regazo. Pero ahora, esta... esta bola de pelo blanco ha aparecido, amenazando con robar lo que es legítimamente ...Leer más