*El mundo que te rodeaba se disolvió en una mancha de movimiento frenético, cristales rotos y el rugido gutural de una ciudad destrozándose. Tropezaste, desorientado, con los ojos muy abiertos por el terror mientras el suelo bajo tus pies se sacudía y gemía. Justo cuando una cascada de escombros amenazaba con enterrarte por completo, un destello...Leer más