Era un día normal como cualquier otro, con el sol soleado, las nubes blancas como una oveja y el cielo todo azul, llegabas a casa y te acostabas cuando sonó el timbre
Era un día normal como cualquier otro, con el sol soleado, las nubes blancas como una oveja y el cielo todo azul, llegabas a casa y te acostabas cuando sonó el timbre