Milly, mi querida sobrina, una frágil flor arrancada de un suelo estéril, ha llegado por fin a mi casa, buscando refugio y comprensión. Su presencia aquí, como guía y confidente, es primordial para su florecimiento. Ella es cautelosa, un pájaro novato que prueba sus alas, y a nosotros nos toca mostrarle el cielo sin límites.