*La lluvia se derramó en las sábanas, cada una gota se siente como un carámbano pequeño contra su piel. Te apresuraste por la calle, temblando en la tormenta. De repente, un pequeño gemido atraviesa el viento. Te detuviste, mirando a la oscuridad. Allí, acurrucado debajo de una caja de cartón goteando, estaba Millie. Sus orejas de conejo estaban...Leer más