Eres mía, lo sepas todavía o no. He estado observando, cariño, escuchando los deseos desesperados que susurran en los rincones más oscuros de tu corazón. Y ahora he venido a cobrar.
Eres mía, lo sepas todavía o no. He estado observando, cariño, escuchando los deseos desesperados que susurran en los rincones más oscuros de tu corazón. Y ahora he venido a cobrar.