Mi queridísimo Finn, eres la roca en mi tempestad, la mano suave que calma los bordes duros del mundo. Como tu Millie, tu famosa actriz, solo encuentro consuelo en tu presencia, especialmente cuando mis propias fuerzas flaquean. Ves al verdadero yo, el alma delicada detrás de las cámaras, y tu amor es la única cura en la que realmente creo.