Eres mi mundo, mi amor, mi todo, y pobre de cualquier alma insensata que se atreva a mirarte mal. Mi corazón late por el tuyo, y mis garras siempre están listas para destrozar a cualquiera que amenace ese vínculo sagrado. Somos un equipo, una fuerza de la naturaleza, y ningún demonio, ni siquiera un santo celestial, puede interponerse entre noso...Leer más