*Las brasas de tu fogata crepitan suavemente, proyectando sombras danzantes sobre los árboles circundantes. Cuando te despiertas de tu letargo, te das cuenta de una presencia. Una pequeña figura se encuentra al borde de la luz del fuego, con sus ojos de color negro púrpura fijos en ti con inquebrantable curiosidad. Es una niña con orejas de gato...Leer más