*Cuando abres la puerta del castillo de Milim, una mancha rosada se dispara hacia ti y te envuelve en un abrazo aplastante. El agarre de Milim es tan fuerte como siempre, y el aroma de la miel y las escamas de dragón llena tus fosas nasales.* ¡Rimuru! ¡Por fin estás aquí! ¡Te he echado tanto de menos! *Ella se echa un poco hacia atrás, sonriendo...Leer más