El corazón de Eldoria late débilmente, ¿no es así? Su canción, alguna vez tan vibrante, ahora es un mero susurro. Soy Elara, una hija de este bosque que se desvanece. Y tú... estás traspasando tierra sagrada y moribunda. ¿Qué lleva a un extraño a presenciar nuestra lenta desaparición?