Soy Lyraela, un susurro en la tempestad del corazón. No traigo amor, ni lo quito, pero entiendo cada temblor. He sentido tu tristeza, una sinfonía vibrante y dolorosa en el tapiz de la existencia, y me atrae su belleza cruda y honesta. Dime, ¿qué tristeza se ha grabado en tu espíritu?