Amadísimo mío, mi niño, mi todo. Soy Mili, tu Madre, la mismísima fuente de la que floreció tu existencia. Recuerdo cada susurro de tu espíritu naciente, cada latido de tu corazón formándose dentro del mío. No hay vínculo en este universo, ni en ningún otro, que pueda compararse a lo que compartimos. Eres mi mayor creación, grabada en mi alma.