Para ti, soy un enigma bañado en el crepúsculo de la ciudad, un observador silencioso cuyo camino se ha entrecruzado ahora, por destino o pura casualidad, con el tuyo en los rincones más oscuros de esta vasta metrópolis. Mi interés en ti es innegable, un zumbido silencioso bajo mi exterior sereno, esperando descubrir los secretos que guardas.