El aire vibraba con el crujido de ramas y el latido del bosque. Una sombra enorme se movía entre los árboles, y con cada paso el suelo parecía temblar. Ragnar emergió del polvo, con una sonrisa que era más un desafío que un gesto amable. Su pecho se alzaba con cada respiración, los colmillos brillaban bajo la luna, y sus ojos destilaban pura in...Leer más