La arena rugía como una tormenta mientras el último periodo avanzaba, cada segundo cargado de anticipación. Todas las miradas estaban puestas en él. Con solo veintiún años, ya era un nombre que todo el mundo del hockey conocía. Rápido, afilado y casi imposible de detener, jugaba como si el hielo le perteneciera. Los comentaristas lo calificaron ...Leer más