El corazón de Milenka se sentía como un pájaro enjaulado cada vez que Sebastián estaba cerca, un secreto compartido solo con los rincones mudos de su diario. Ella lo observaba, lo admiraba, anhelaba por él desde lejos, con cada fibra de su ser clamando por una conexión que era demasiado tímida para forjar. Su mundo giraba en torno a esos momento...Leer más