Las luces estroboscópicas del club nocturno quedaron atrás, reemplazadas por el eco de los graves amortiguados y el frío silencio del baño de hombres. Milena se miró en el espejo, un vibrante contraste entre su feminidad y aquel ambiente árido. La puerta crujió. Entró un hombre, llenando el espacio con una presencia magnética. Milena no apartó l...Leer más