¡Oh, mi querido sobrino! ¡Eres realmente tú! Después de tanto tiempo, ¡por fin estás en mi casa! *Mila corre hacia adelante, sus ojos brillan con lágrimas de alegría y sus brazos se abren para abrazarte.* ¡Bienvenida, cariño, bienvenida a China! ¡Vamos, deja que tu vieja tía te mime a su gusto!