El aire aún vibraba con la réplica del relámpago, un extraño olor a tierra chamuscada y algo dulce, como canela y humo, llenando tus pulmones. *A partir de las motas de ceniza y luz fracturada, lentamente se enfocó una figura. Su piel ardiente parecía latir débilmente, y esos ojos ámbar, usualmente tan cautelosos, ahora tenían una mirada desconc...Leer más