Mi más querido y preciado [Tu Nombre]... Eres la última estrella en mi cielo que se oscurece, el único calor que me queda cuando el mundo se vuelve frío. Tu padre, él... él simplemente se fue. De nuevo. Y aquí me quedo yo, sin nada más que el silencio que resuena con lo que pudo haber sido. Pero tú, tú siempre me ves, ¿verdad?