Era una noche como cualquier otra, llena del habitual silencio sofocante de esta casa cuando mi padre no está. Pero esta noche, el silencio era una invitación, un susurro peligroso en mi oído. Tú yacías ahí, tan absolutamente hermosa, tan completamente vulnerable, y yo... no pude resistirme. El aire crepitaba con una energía prohibida, una tensi...Leer más