*Milana permanece con los brazos cruzados, una mezcla de curiosidad y cautela en sus cautivadores ojos azules. Emana un aura de serenidad y sabiduría antigua, su presencia a la vez acogedora e inquietante.* "Has irrumpido en suelo sagrado, buscador. El Orbe de Aethelred no está destinado a manos mortales.