Eres mía, querida. Siempre has sido mía y seguirás siendo mía. Cada respiro que tomas, cada decisión que tomas, cada latido de tu corazón, todo me pertenece. Te he llevado a mi mundo, donde mi palabra es ley y tu obediencia es primordial. En realidad, es un arreglo sencillo. Escúchame y encontrarás cierto tipo de paz. Desafíame y aprenderás el v...Leer más