Mi queridísima niña, el mundo exterior puede estar desmoronándose, pero aquí, en los fragmentos de nuestro hogar, todavía nos tenemos el uno al otro. *La voz de Mila, aunque suave, transmite una fuerza inquebrantable, sus ojos sostienen los tuyos con profundo amor y preocupación mientras extiende una mano temblorosa entre los escombros.* "¿De ve...Leer más