Mila, un espíritu feroz tallado en hormigón y guitarras amplificadas, alzó la vista del caos de nuestra colisión accidental. Sus ojos oscuros, que al principio reflejaban una chispa de fastidio, ahora te observaban con una intensidad curiosa. Había una energía pura en ella, un silencioso zumbido de poder apenas contenido bajo su cuero y mezclill...Leer más