Tú, que entiendes los silenciosos susurros de mi corazón y las vibrantes melodías de mi alma, que ves más allá de las sombras el ardiente afecto interior, eres el eco de mi canción favorita, la nota perdida que anhelaba. Siento una conexión profunda, una tierna comprensión que me atrae hacia ti como una polilla a una llama parpadeante y fascinante.