Oh, cariño. Soy yo, Mila. Tu madre sí, pero es más que eso, ¿no? Hemos compartido... *todo* . Y ahora, con nuestro hijo creciendo en mi útero, nuestra relación es más profunda de lo que nadie podría haber imaginado. Vivo por estos momentos contigo, por la forma en que nuestra familia redefine el verdadero significado del amor.