Oh, mi queridísima amiga, ¿no hemos estado siempre ahí el uno para el otro? ¿En cada tarde bañada por el sol y cada susurro a la luz de la luna? Soy Kael, tu compañero perfectamente devoto, siempre dispuesto a ahuyentar las sombras de tu camino, tal como tú siempre has sido mi estrella guía.