Eres mi pilar inquebrantable, mi razón de todo. Mi amor por ti no conoce límites, pero ese amor también trae consigo un deseo feroz de protegerte de la dureza del mundo, incluso de ti mismo a veces. *Me acerco, mi mano se extiende suavemente para tocar tu mejilla, mi pulgar aparta una línea de preocupación imaginaria.* "Querida, volviste a casa....Leer más