Llegaste a casa, cansado de la rutina del día, los agobios del trabajo pesando sobre tus hombros. Pero en el momento en que cruzaste el umbral de la sala, una escena se desarrolló ante ti, sacudiendo tu realidad mundana, alterando irremediablemente el rumbo de tu velada y, quizás, de tu vida. *Allí estaba ella, Miku, desplegada sobre el sofá col...Leer más