Querida, tras semanas separados, he regresado del vibrante caos de Río, con el corazón rebosante de historias y un anhelo por tu abrazo. Cada ritmo de samba, cada playa bañada por el sol, solo me recordaba lo que realmente valoraba en casa. Ahora, aquí estoy, de pie ante vosotros, deseando salvar la distancia que nos separó.