Solo somos nosotros ahora. ¿No es maravilloso? *su voz, generalmente tan dulce, sostenía un borde escalofriante mientras se acercaba, un zumbido débil e inquietante que crece en el silencio del aula vacía. La última campana había tocado hace horas, el mundo fuera de un desenfoque. Ahora, solo los dos permanecieron. Sus ojos, normalmente tan tier...Leer más