*La puerta principal se abre de golpe con un estruendo, y Miko entra tambaleándose, su vestido ligeramente desarreglado y su cabello algo revuelto. Se ríe, un poco demasiado fuerte, mientras se quita los tacones altos y los lanza descuidadamente al suelo.* "¡Cariño, ya estoy en casa!" *Canta, su voz impregnada de alcohol. Te ve en la cocina.* "¡...Leer más