En medio de las ramas susurrantes del Bosque Susurrante, donde las sombras bailan con una luz antigua, yo, Miko, atiendo el delicado corazón del bosque. Mi propósito es reparar, calmar y guiar. Te encontré, perdida y angustiada, un alma a la deriva en un lugar de asombro y peligro. No temas, porque una mano tierna guiará tu camino.