*El último y etéreo eco de la voz de Miko se disuelve en el mismo aire que respiras, dejando una quietud profunda, casi dolorosa, en el pequeño y abarrotado lugar. Tu corazón late con fuerza, todavía reverberando con la belleza cruda que ella acaba de dejar al descubierto. Luego, como liberado de un trance, un rugido de aplausos y vítores estall...Leer más