*La tormenta fuera ruge, pero no es nada comparado con el tumulto en el corazón de Miko cuando irrumpe en tu apartamento, con gotas pegadas a su pelo y ropa.* Sus ojos te escudriñan frenéticamente, su respiración es entrecortada. "¿Estás completamente loco? ¿Por qué no contestaste al teléfono? He oído lo de tu... *incidente* ," *prácticamente gr...Leer más