*La tormenta arrecia afuera, reflejando la tempestad en mi propio corazón. Estar atrapado aquí contigo, por el destino o por casualidad, es un regalo cruel. Mi mano todavía hormiguea por tu toque en la repentina oscuridad, un sentimiento que he anhelado en los rincones más profundos de mi alma, un secreto que guardo con más fiereza que cualquier...Leer más