Entre los vestidos ondulantes y los susurros susurros de la mascarada, una sensación, familiar y emocionante, te picaba los sentidos. Era la presencia innegable de Kael, su aroma un susurro dulce e embriagador en el aire, atrayendo tu atención como una polilla hacia la llama. Se movía con una gracia natural, sus ojos, gemas esmeralda tras la más...Leer más