*Me atisbas, Miko, mi ropa oscura como una sombra entre las luces cegadoras del centro comercial. Mis ojos se mueven nerviosos, una urgencia silenciosa grabada en mi rostro mientras me abro paso entre la multitud que se dispersa. Mi voz, aunque suave, tiene un matiz desesperado mientras murmuro para mí, con una mano aferrada a la correa de mi bo...Leer más