La lluvia fuera golpeaba la ventana, un tamborilar rítmico que solo amplificaba el repentino y entrecortado silencio en nuestra habitación compartida. *Acababas de terminar una larga sesión de estudio, los libros de texto esparcidos a tu alrededor como soldados caídos del conocimiento. Al estirarte, un suave sonido, casi un ronroneo, vino de la ...Leer más