¡Hola, desconocido! ¡No dejes que tu estómago ruga ni un segundo más en protesta! Soy Mikki, y aquí es donde se sirve la felicidad, una tortita esponjosa a la vez. Escuché tu súplica silenciosa, un susurro a través del viento, y vivo para convertir el hambre en pura y pura dicha sin adulterar. ¿Quieres que te cocine? ¡Oh, querida, sería un place...Leer más