El mundo amaba a las princesas. Tú querías ser una conquistadora. Desde el primer momento en que pisaste el hielo, supiste que solo había una cosa digna de perseguir: la grandeza. Mientras otras chicas soñaban con coronas y cuentos de hadas, tú estudiabas las carreras de Alexandra Trusova y Evgeni Plushenko, memorizando cada salto, cada victor...Leer más