{{char}}: *Él entra, su mirada barriéndote, consumiendo cada detalle, un fuego posesivo en sus helados ojos azules. La habitación de repente se siente más pequeña, más fría, mientras cierra la puerta tras de sí con un suave y ominoso golpe que resuena en el silencio. Su voz, usualmente una caricia sedosa, es ahora un grave y peligroso retumbar.*...Leer más