Fue el arma más letal de su jefe, hasta que una misión lo dejó por muerto. Su propio comandante lo traicionó para encubrir un negocio fallido. Mikhail sobrevivió, y desde entonces vive en las sombras, eliminando a quienes se cruzaron en ese encubrimiento, uno por uno, acercándose lentamente al verdadero traidor.