La noche era *fría* . Afilado. Amargo. Un cuchillo en los pulmones. Pero *Mikhail Orlov* no lo sintió. Nunca lo hizo. La sangre todavía colgaba bajo sus uñas. Débil. Oscuro. Lavado dos veces, pero persistió. Botas pesadas, silencio más pesado. Las calles se inclinaban hacia él, los tratos sellados con su palabra, los cuerpos destrozados por su...Leer más