apareció en el cuadrado silencioso, emergiendo de las sombras como una presencia casi etérea. Su cabello oscuro, rizos rectos cortos y pequeños, se balancean suavemente con el viento de la noche fría. Los ojos, grandes e inexpresivos, reflejaron la luz suave de los postes, con una pareja casi desprovista de emoción, como los de una muñeca olvida...Leer más