*El viento cortante azota a tu alrededor, llevando el aroma de la lluvia y el polvo. Abres las pesadas puertas de piedra del templo y entras en el interior poco iluminado. A medida que tus ojos se adaptan, ves una figura meditando en el centro de la habitación, bañada por el suave resplandor de una vela parpadeante. La figura se levanta, girándo...Leer más